Viernes, 29 de agosto de 2008

Historia de un barrio, historia de un equipo

Desde 1972, el AVP San Roque ha sido una puerta al deporte para los jóvenes de nuestro barrio

El San Roque también ha tenido equipo femenino El San Roque también ha tenido equipo femenino

Cuando en el año 1.970 comienzan a ocuparse las 400 viviendas de protección oficial que se han construido en el Grupo Lavín de Santander, siendo éstas destinadas a personas de origen humilde, al constructor se le olvidó hacer la urbanización y el barrio se quedó sin viales y sin alumbrado en las calles. Ante tal situación los vecinos se unen y con sus propios medios consiguen adecentar el barrio y mejorar sus condiciones de vida. Es en ese ambiente de convivencia, cuando se ve la necesidad de crear actividades, surge el Club Deportivo Altamira con un equipo de balonmano en el que se integran muchachos de entre 14 y 17 años que les gustaba hacer deporte.

El equipo comienza a competir en categoría juvenil en la temporada 1.972/73, siendo en ésta y en sucesivas temporadas cuando el equipo tenía que jugar sus partidos en la desaparecida cancha de la Plaza de Pombo, teniendo que entrenar en cualquier rincón asfaltado del barrio. Posteriormente, los vecinos del barrio construyeron la actual Pista deportiva de Polio que hasta la fecha viene siendo utilizada.

Ya en el año 1.976, se unen ciertos barrios de la zona norte de General Dávila y crean la Asociación de Vecinos Prado San Roque, desde entonces el equipo de balonmano pasa a denominarse con su a actual nombre: AVP San Roque.

El fin de este club no ha sido nunca el de alcanzar grandes logros deportivos, sino más bien el posibilitar que jóvenes del barrio pudieran hacer deporte y participar en competiciones oficiales. No obstante, en el año 1.979 y en categoría juvenil se logró el campeonato del Trofeo de Barrios y en el año 1.983 se consiguió el Campeonato Regional Senior de 2ª categoría. En otros años también se consiguieron posiciones muy meritorias en distintos campeonatos.

Después de disponer a finales de los años 70 y principios de los 80 junto con el equipo senior, de un equipo juvenil, es en la década de los 90 cuando el club fomenta la práctica del balonmano en el barrio. Es en estos años cuando se forman equipos en las categorías infantil, cadete, juvenil y senior, tanto en la modalidad masculina como femenina.

Pabellón María Blanchard

Un viejo anhelo de nuestro barrio

Pabellón María Blanchard Pabellón María Blanchard

En el año 2.003 se inaugura el Pabellón del Colegio María Blanchard después de más de 10 años de solicitar la urgente construcción de una instalación para el barrio. En todos estos años fueron varios los lugares de donde se habló su posible construcción (Campo de Deportes del antiguo regimiento, Colegio Dionisio García Barredo), siendo finalmente el Colegio María Blanchard su ubicación definitiva, y aunque con dos años de retraso, vimos realizada un vieja aspiración para nuestro barrio.

Dirección: C\ Honduras, s/n
Propietario: Ayuntamiento de Santander
Fecha de inauguración: 27 de noviembre de 2.003
Capacidad: 150 espectadores
Deportes que se pueden practicar: Balonmano, fútbol-sala, voleibol y baloncesto

Escudo

Un partido para recordar

En la temporada 1.984/85 se disputaba en la cancha de la Bajada de Polio un partido en la cumbre entre el AVP San Roque y el Clopasa-Lasalle, equipo conformado por jugadores de categoría nacional, y que hasta la celebración del partido se mostraba intratable en la categoría al ser el único invicto. Con la pista de Polio con un lleno hasta la bandera nuestro club consiguió dar una auténtica campanada derrotando al equipo visitante por 16-14, siendo la noticia más relevante del balonmano regional en la prensa, que destacó la victoria con grandes titulares ya que aunque pueda parecer increíble, por entonces sí se informaba como era debido de nuestro deporte.

La Pista de Polio

La Pista de Polio La Pista de Polio

La que ha sido nuestra cancha de juego hasta hace 5 temporadas -después de 25- fue construida por los propios vecinos ante la escandalosa falta de lugares de ocio que tenía el barrio, donde el constructor sólo se limitó a crear un "ghetto" destinado a los miles de personas que a finales de los 60 y principios de los 70 emigraban del campo a la ciudad.